La conductora contó que su hija Valentina nació con atresia aural y recientemente pasó por una cirugía ortognática tras enfrentar otros problemas de salud en su adolescencia.
La conductora de televisión Tula Rodríguez compartió un emotivo testimonio sobre la salud de su hija Valentina, fruto de su relación con el fallecido empresario Javier Carmona. A través de sus redes sociales, la también actriz reveló detalles de la condición con la que nació la adolescente y de la compleja operación a la que se sometió recientemente.
El video publicado por la conductora generó gran interés entre sus seguidores, quienes días atrás habían mostrado preocupación al conocer que Valentina había pasado por una intervención quirúrgica.
Nació con atresia aural
Durante su relato, Tula Rodríguez explicó que su hija nació con atresia aural, una condición congénita que afecta el desarrollo del oído externo.
Según contó, debido a esta condición Valentina nació sin la oreja derecha, lo que llevó a la familia a buscar alternativas médicas para mejorar su calidad de vida desde muy pequeña.
“Yo fui a operarla con mi esposo aún en vida. Nos fuimos al extranjero para ponerle la orejita”, recordó la conductora al hablar de la primera intervención a la que fue sometida su hija cuando aún era niña.
En ese momento, los especialistas también les indicaron que en el futuro sería necesario realizar otra cirugía para corregir algunas asimetrías en el rostro, pero que debía hacerse cuando el desarrollo óseo estuviera completamente formado.
Otro problema de salud complicó el proceso
Sin embargo, el camino no fue sencillo. Con el paso de los años, Valentina enfrentó otro problema de salud que obligó a posponer los planes iniciales.
La conductora explicó que su hija fue diagnosticada con Escoliosis, una condición que provoca una curvatura anormal de la columna vertebral.
“Nos dijeron que la operación debía hacerse cuando su sistema óseo esté completamente desarrollado, pero en el camino ella tuvo escoliosis. Yo estaba sola, en pandemia, fue muy duro, pero con la bendición de Dios todo salió bien”, relató la presentadora.
Este proceso representó un desafío importante para ambas, especialmente porque ocurrió durante un periodo complicado a nivel mundial.
Una operación compleja de ocho horas
Años después, cuando Valentina ya estaba lista para dar el siguiente paso, los médicos programaron una cirugía ortognática, procedimiento que permite corregir la posición de los huesos del rostro y lograr una mayor simetría facial.
Según contó Tula Rodríguez, la decisión final fue tomada por su propia hija.
“El año pasado, casi al último semestre, me dijo ‘mamá quiero hacerlo’”, recordó la conductora.
La intervención fue extensa y emocionalmente difícil para la familia. De acuerdo con su testimonio, la operación duró aproximadamente ocho horas y representó uno de los momentos más angustiantes que ha vivido como madre.
“Fueron de las más difíciles, tres noches sin dormir. Es una operación súper fuerte, súper invasiva, que emocionalmente nos mueve”, confesó.

Reflexión sobre las personas que nacen con condiciones diferentes
Finalmente, Tula Rodríguez aprovechó el testimonio para reflexionar sobre lo difícil que puede ser para muchas personas convivir con una condición física diferente, especialmente frente a los comentarios o preguntas del entorno.
“La gente no tiene la menor idea de lo que puede impactar en alguien que le estén preguntando qué tiene en la cara, en el ojo o en la mano. Hay mucha gente que nace con distintas condiciones”, expresó.
La conductora también resaltó la fortaleza de su hija y envió un mensaje de empatía hacia quienes atraviesan procesos similares, destacando que, aunque el camino puede ser largo y complicado, es posible salir adelante con apoyo y perseverancia.

