La cantante salsera Masiel Málaga decidió pronunciarse luego de las declaraciones que realizó la conductora Janet Barboza en el programa América Hoy, donde insinuó que la artista habría ganado notoriedad pública principalmente por su relación sentimental con el futbolista Hernán Hinostroza, conocido popularmente como el ‘Churrito’.
Durante la emisión del magazine, Barboza fue directa al señalar que no conocía la trayectoria musical de Málaga. “Yo no sabía quién era, no la registraba, no tenía ni idea. Puede cantar lindo, pero si la paramos en la calle, nadie la conoce. Ahora solo la conocen por él”, comentó la conductora, generando reacciones inmediatas en redes sociales.
Tras la polémica, la intérprete decidió responder con un mensaje que buscó marcar distancia de la controversia y reafirmar su enfoque profesional. Según explicó, no le incomoda que alguien diga no conocerla, ya que considera que su carrera aún está en crecimiento y que su prioridad es que el público escuche su música antes que su vida personal.
“A mí nunca jamás en la vida me va a ofender que alguien diga que no me conoce porque yo estoy luchando para que la gente conozca mi trabajo. No pretendo ser una figura mediática, quiero que escuchen mi música”, sostuvo la artista.
Asimismo, la salsera aseguró que su desarrollo artístico no depende de escándalos ni enfrentamientos televisivos, y que prefiere mantener una línea respetuosa dentro del medio. “Estoy luchando por salir adelante con mi carrera sin hacer daño a nadie. No necesito pararme en ninguna plataforma y hablar de otros”, afirmó.
Sin embargo, también envió un comentario directo a Barboza que no pasó desapercibido: “Voy a darle ese respeto que no se merece, más allá del respeto porque es una persona adulta mayor, no le vaya a dar un ataque”, expresó, frase que rápidamente se viralizó.
La polémica continúa generando debate entre seguidores del espectáculo, mientras muchos usuarios respaldan la postura de Málaga de priorizar su música, otros consideran que las declaraciones de ambas figuras reflejan la constante tensión entre la fama mediática y el reconocimiento artístico.

