El cantante y conductor Christian Domínguez restó importancia a los comentarios que realizaron Carlos Cacho y Ric La Torre sobre su relación con Karla Tarazona, luego de que ambos opinaran en el programa Mesa Caliente y calificaran a la conductora como “migajera” y “recicladora” por haber retomado su romance con el cumbiambero tras sus polémicas sentimentales.
Lejos de mostrarse afectado, Domínguez aseguró que no presta atención a ese tipo de comentarios y que su prioridad es el bienestar de su familia. “Mi mujer fue clara en ese tema, yo no opinaré nada, no me interesa”, expresó. Ante la insistencia sobre si las críticas le incomodaban, el artista fue tajante: “Me río de todos, yo ni los registro. A mí solo me importa lo que los míos piensen”.
El líder musical sostuvo que atraviesa un momento personal estable y feliz junto a Tarazona, sus hijos y su entorno cercano. Incluso contó, entre risas, que una vidente conocida como “Pochita” le habría pronosticado matrimonio y la llegada de una hija, noticia que dijo recibir con ilusión. “Soy feliz al lado de mi amor, mis hijos, y con lo que me dijeron. Ojalá Dios permita que todo se cumpla”, comentó.
Por su parte, Tarazona también ha defendido públicamente su decisión de retomar la relación, señalando que valora el rol de Domínguez como padre y compañero, así como los cambios que, asegura, ha demostrado en el tiempo.
En el plano laboral, el cantante reveló que su futuro televisivo aún es incierto. Actualmente participa en el programa Préndete de Panamericana Televisión, aunque confesó que no cuenta con contrato vigente. “La gente no me cree, pero es verdad. No sé qué pasará conmigo”, señaló.
Asimismo, descartó rumores sobre un posible ingreso a la productora GV Producciones o su participación en espacios de América Televisión, incluidos los programas conducidos por Ethel Pozo y Maju Mantilla. “No me han llamado, todo lo que se dice son especulaciones”, puntualizó.
Mientras tanto, Domínguez afirma que seguirá enfocado en su familia, su música y las oportunidades que puedan surgir, sin prestar atención a las críticas externas que rodean su vida sentimental.

