El streamer Diego Aguilar Carbajal, conocido como Macarius, salió en defensa de su relación con Suheyn Cipriani y respondió a las críticas que ambos reciben en redes sociales. El arequipeño fue invitado a un podcast y habló abiertamente sobre su romance.
Durante la entrevista, Macarius fue enfático al señalar que Suheyn no es una persona “arrastrada” ni “migajera”, como suele ser atacada en plataformas digitales.
“La gente en redes la molesta, le dice arrastrada, migajera, cosas que no son ciertas. Es más, yo no vivo aquí en Lima, sino en Arequipa, pero estoy enamorado y por eso he dejado muchas cosas por ella. Me he quedado aquí por ella, he cambiado muchas cosas por ella”, expresó.
El streamer también reveló que atraviesan un buen momento sentimental y selló su visita al podcast con un gesto romántico: le regaló rosas rojas a Suheyn y sorprendió con mariachis.
Suheyn Cipriani explota por insultos contra Macarius
Por su parte, Suheyn Cipriani no se quedó callada y defendió a su pareja ante los constantes ataques hacia su físico y persona. Visiblemente incómoda, la modelo cuestionó la doble moral de quienes critican duramente a Macarius sin razón alguna.
“Yo nunca entendí por qué tanto odio hacia él, porque él es un chico tranquilo, nunca ha tenido ningún escándalo, es profesional. Es realmente un buen tipo”, manifestó en plena transmisión en vivo de La Manada.
Asimismo, la exmiss reveló que en otros podcasts también se habrían burlado de su pareja.
“No entiendo por qué somos tan doble moral. Por un lado, si sale una chica diciendo que le dijeron ‘gorda’, todo el país se levanta. Pero, sin embargo, a mi chico le han sacado la m… en redes todos los días”, expresó indignada.
Romance confirmado y sin esconderse
Cabe recordar que, tras ser captados besándose, Suheyn Cipriani confirmó su romance con Macarius, asegurando en más de una ocasión que se encuentra enamorada. Pese a las críticas, la pareja continúa mostrándose unida y firme, dejando en claro que no permitirán que los comentarios negativos afecten su relación.

