Esposa del fundador de Skándalo revela su delicado estado psicológico y las dificultades en su recuperación
El músico y productor peruano Roly Ortiz, fundador del grupo Skándalo, atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida luego de someterse a la amputación de su pierna izquierda debido a una trombosis crónica masiva. La intervención, realizada en el Hospital Cayetano Heredia, fue determinada por una junta médica ante el grave riesgo que representaba la obstrucción en la circulación sanguínea para su vida.
Según el diagnóstico, la trombosis generó un daño irreversible en los tejidos de la extremidad, haciendo inevitable la amputación como medida para salvarle la vida. Actualmente, Ortiz permanece internado bajo estricta observación médica mientras continúa su proceso de recuperación física.
Un duro golpe emocional tras la cirugía
Sin embargo, más allá de la intervención quirúrgica, el impacto emocional ha sido devastador. Pamela Flores, esposa del artista, brindó declaraciones desde los exteriores del hospital, donde evidenció el difícil momento que enfrenta su familia. “Llevamos 12 años juntos y hemos pasado muchas cosas difíciles, pero esto nos sobrepasa bastante”, expresó con visible preocupación.
Flores detalló que Ortiz se encuentra profundamente afectado por la pérdida de su extremidad, mostrando signos claros de depresión. “Está muy deprimido, no quiere ver a nadie, ni siquiera a su familia. No permite que lo vean así”, comentó.
El síndrome del “miembro fantasma” agrava su situación
Uno de los aspectos más complejos en su recuperación es la presencia del denominado “miembro fantasma”, una condición frecuente en pacientes amputados. Según explicó su esposa, Ortiz experimenta dolor y sensaciones en la pierna que ya no tiene, lo que incrementa su angustia.
“Él siente que la pierna sigue ahí, le duele. Los médicos nos han explicado que es un tema psicológico que necesita tratamiento”, señaló.
Además, reveló que el músico sufre de constantes pesadillas y episodios de desconexión emocional, lo que dificulta aún más su proceso de rehabilitación.
Rechazo a la ayuda psicológica
A pesar de que especialistas han intentado brindarle apoyo, Ortiz se muestra reacio a recibir ayuda profesional en este momento. “Los psicólogos han ido a visitarlo, pero está hermético, no quiere hablar con nadie, no quiere saber nada”, explicó Flores.
La familia enfrenta no solo el desafío médico, sino también una complicada situación emocional y económica, mientras esperan que el artista pueda aceptar el acompañamiento necesario para su recuperación integral.
El caso de Roly Ortiz pone en evidencia no solo los efectos físicos de una enfermedad grave, sino también el profundo impacto psicológico que puede generar una amputación, subrayando la importancia del soporte emocional en este tipo de procesos.

