¡Terrible situación! Deysi Araujo vuelve a estar en el ojo de la tormenta tras denunciar un nuevo conflicto con los vecinos del edificio donde reside, ubicado en San Isidro. La bailarina y figura mediática se mostró indignada tras recibir una carta notarial de sus vecinos, en la que se le prohíbe el ingreso a las áreas comunes del inmueble.
A través de su cuenta oficial de Instagram, Deysi compartió el documento y expresó su sorpresa e impotencia por la medida adoptada por la administración del edificio.
“Buenos días, miren lo que me ha llegado. ¿Qué es? Ni yo lo entiendo. Una carta notarial prohibiéndome el ingreso a cualquier área común de mi edificio donde yo vivo”, relató.
“Me hace sentir triste e indignada”
Visiblemente afectada, Araujo aseguró que esta decisión vulnera sus derechos como propietaria, ya que —según señaló— se encuentra al día con todos sus pagos.
“Esto me hace sentir mal, me hace sentir triste. Me hace sentir indignada”, agregó.
De acuerdo con la bailarina, sus vecinos justificarían la restricción alegando una supuesta deuda adicional contemplada en el reglamento interno del edificio, versión que ella rechaza tajantemente.
“Lamentablemente, no puedo hacer absolutamente nada porque, según ellos, tengo una deuda extra, según su reglamento interno. Quiero indicarles que desde el día uno que he pisado este departamento, pago puntual el mantenimiento de 600 soles mensuales. No tengo deudas”, enfatizó.
Deysi Araujo estalla y presentó denuncia en comisaría
Cabe recordar que el pasado 19 de enero, Deysi Araujo ya había denunciado públicamente esta situación, revelando que incluso acudió a la comisaría de San Isidro para sentar una denuncia formal contra sus vecinos.
“Fui a la comisaría de San Isidro a poner la denuncia. En el edificio donde vivo tengo problemas nuevamente; me han prohibido pisar cualquier tipo de área común. Eso es ilegal, soy propietaria y pago 600 soles mensuales de mantenimiento y estoy al día con mis pagos”, declaró en su momento.
La situación legal entre Deysi Araujo y la administración de su edificio aún no se resuelve, mientras la artista continúa denunciando lo que considera un atropello a sus derechos como propietaria.

