El conflicto legal entre Darinka Ramírez y Jefferson Farfán continúa generando atención mediática luego de que la joven madre expresara públicamente su preocupación por la demanda de tenencia compartida presentada por el exjugador.
Durante su participación en Magaly TV La Firme, Ramírez manifestó que teme que su hija de tres años tenga que pasar largos periodos en la vivienda del exjugador, un entorno que, según indicó, no considera adecuado ni seguro.
Además explicó que su inquietud se basa en las dinámicas de convivencia dentro del inmueble y en antecedentes que, a su juicio, deberían ser evaluados.
“No es un ambiente familiar. Hasta donde sé, viven amistades y otras personas. Mi miedo es por mi hija”, sostuvo durante la entrevista televisiva.
El temor de Ramírez se incrementó tras recordar una denuncia pública realizada meses atrás contra Cristian Guadalupe, primo del exfutbolista, quien fue acusado por una joven de 19 años de abuso sexual en el mismo domicilio. Si bien el caso sigue su curso legal, la influencer considera que este antecedente refuerza su preocupación por la seguridad de la niña.
Recuerda denuncia en casa de Jefferson Farfán
La controversia tomó un giro legal cuando Farfán presentó formalmente una demanda de tenencia compartida, la cual fue admitida por el juzgado e incluye además un pedido de variación en la pensión de alimentos.
Ramírez relató que la notificación la sorprendió, ya que le llegó a su antigua dirección y tuvo que investigar rápidamente de qué se trataba el proceso.
Pese al conflicto judicial, la joven madre aseguró que nunca ha impedido que su hija mantenga vínculo con su padre. No obstante, teme que el régimen compartido implique periodos prolongados sin contacto con la menor. “Mi terror es no saber de ella por quince días o un mes. Para una niña tan pequeña, la presencia diaria de su madre es fundamental”, señaló.
Será el Poder Judicial el encargado de evaluar las condiciones familiares, emocionales y de seguridad antes de emitir una decisión. En este tipo de casos, el interés superior del menor debe primar sobre cualquier otro factor, priorizando siempre su bienestar integral.

